LA ESENCIA DE LO JUSTO
LA ESENCIA DE LO JUSTO
Autoras : Lina Maria Ruiz Perez y Lina Fernanda Mieles Niño
Fundación Universitaria Juan de Castellanos
Autoras : Lina Maria Ruiz Perez y Lina Fernanda Mieles Niño
Fundación Universitaria Juan de Castellanos
Hola! Mi nombre
es Felipe tengo 10 años y vivo en un pequeño pueblo, junto con mis papás y mi
pequeño hermano, estoy en grado 5, toda mi vida he sido muy curioso y me gusta
el poder descubrir cosas nuevas todos los días.
Un día en mi
escuela, a Diego un amigo mío le quitaron su merienda, un niño de otro salón
mucho más grande que él, ninguno de mis demás amiguitos defendió a Diego, esto
me generó mucha curiosidad, ¿por qué nadie hacia nada? Solo hasta cuando llego
la Profesora fue que al niño grande lo tuvieron y castigaron, al llegar a mi
casa le quise preguntar a mis papás, ¿qué hubiese podido hacer yo para ayudar a
mi amigo? Y ¿cómo puedo evitar que lo molesten de nuevo? A lo que mi mamá respondió:- “ hijito cada
que pase esto, avísale a un profesor o a un adulto que este cerca” pero, no
quise quedarme solo con esa respuesta y empecé a investigar, quería saber más
al respecto, un día yendo para la escuela en jardín de juegos, en una pequeña
rama había un búho, me dio mucha curiosidad pues nunca había visto uno de
cerca, me parecía un animal tan mágico, así que me acerque y lo salude: -“Hola
señor búho, ¿cómo está el día de hoy?”, pensé que no me iba a responder hasta
que dijo: “- Hola Felipe” me asuste muchísimo, ¿cómo era posible que un búho
hablará? Se supone esas cosas solo pasan en las películas o en los cuentos que
mi papá me lee siempre antes de irme a dormir, -“tranquilo, dijo el búho, no
voy a hacerte daño, me he enterado que quieres saber cómo ayudar a tu amigo, para
que los niños más grande no lo molesten más” yo estaba asustadísimo, tanto que
no me podía mover, apenas logré mover mis labios para decirle al búho:
-“¿cómo sabes
todo eso?, ¿cómo podrías tú ayudarme? El búho se quedó callado por un momento,
yo solo podía pensar que ya estaba perdiendo la cabeza!, y que lo que acababa de ver era solo parte de mi
locura, hasta que el búho volvió a hablar y me dijo:
-“Verás nosotros
los búhos representamos la sabiduría y el conocimiento, por medio de estas dos características
yo te puedo enseñar cómo puedes ayudar a tu amigo, yo conozco muchos métodos y
caminos para que tú logres cumplir tu meta de ayudar a los demás”.
En ese momento
el búho me empezó a contar una historia, -“Mi querido Felipe, imagina un grupo
grande de personas, que todo el tiempo tiene discusiones y peleas, cada uno de
ellos defendía solo lo que a él le importaba, a esto mi querido Felipe lo
llamaremos conflicto, y es por medio de este “conflicto” que nacerá lo que los
adultos llaman “Derecho”.
Su historia
era algo confusa para mí, y me surgió una pregunta
–“señor búho,
¿cómo es posible que algo como el “derecho” que nace en medio de las peleas me
permita ayudar a los demás?”
-“ esa es una
muy buena pregunta mi querido Felipe”- dijo el búho, “verás, así como tú existieron
muchas personas que se preguntaron los mismo que tú y buscaron una solución,
uno de ellos era Hobbes él dijo que el ser humano por naturaleza era conflictivo
y que si el mantenía ese comportamiento se iba a autodestruir, así que para
evitar eso el propuso crear un “pacto social”, por otro lado Rousseau, él es un
poco más moderno dijo que la solución para contralar el comportamiento de las
personas había que crear lo que conocemos como “contrato social”, ambos tienen
nombres diferentes, pero tratan de lo mismo, controlar el comportamiento del
hombre”.
- Pero, señor
búho ¿cómo un papel o algo que está escrito, puede hacer que todos nos portemos
bien?
- ¡Que
buena pregunta! Mira Felipe, el “contrato social” o “pacto social” tanto para
Hobbes como para Rousseau, es un acuerdo al que todos y todas las personas que
conviven juntas hacen para poder
mantener la paz, es decir, ambas ideas proponen que hay que crear una serie de
normas que permitan formar al ser humano con valores y principios”
- Gracias
señor búho, ya tengo un plan para ayudar a mi amigo y todos mis compañeros, voy
a hacer una acuerdo con los niños más grandes, para que así no molesten más a
mis amigos.
Cuando iba a
ir a contarle todo a Diego, mi mamá me despertó y me dijo que ya se me iba a
hacer tarde para ir al colegio, así que todo fue un sueño, eso me alegró mucho,
porque significaba que no había enloquecido! Me aliste rápido para ir al
colegio y contarle a Diego toda mi aventura y la solución que se me había ocurrido, pero como
todo cambio que se realiza, al principio muy pocos lo van a querer, pero con el
tiempo nos hemos ido ayudando mutuamente para que este acuerdo que hicimos se
llevara y así pudiéramos compartir nuestros juego, meriendas y buenos momentos
juntos.
FIN
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